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In-Ceram
Artículo
traducido del inglés por Luis Vélez Villavicencio,
Presidente de la Federación de Asociaciones Civiles de Técnicos
en Prótesis Dental de la República Mexicana F. de
A. C., con autorización del Centro Logístico Vital,
distribuidor de Vita México.
Estudio
clínico de cuatro años sobre coronas de Alúmina
sinterizada y Vidrio Infiltrado.
L.
Pröbster Departamento de Prostodoncia, Universidad de Karls
Eberhard Tübingen, Alemania.
Sumario
Se
analizó el resultado clínico de 95 coronas totales
In Ceram consecutivamente colocadas, 68 posteriores y 28 anteriores,
todas cementadas de manera convencional. En el periodo de observación
de 56 meses no hubo necesidad de reemplazar alguna restauración
por fracaso total. La cobertura de un molar individual se fracturó,
mientras su núcleo cerámico permaneció intacto.
Con cuatro coronas, se observó caries marginal después
de 2 - 4.5 años. A partir de este estudio clínico
se concluyó que las coronas todo porcelana In Cream están
indicadas tanto para dientes anteriores como para dientes posteriores.
Introducción
Las
cerámicas dentales son altamente valoradas por sus propiedades
tales como biocompatibilidad, estética, baja acumulación
de placa dentobacteriana, baja conductividad térmica, resistencia
a la abrasión y estabilidad de color (Malean, 1984; Weber
et. Al., 1987). Sin embargo, la fragilidad y la baja resistencia
a la tensión son los puntos débiles de los Materiales
cerámicos. De manera que las restauraciones todo porcelana
han sido el objetivo de lograr por la comunidad dental durante décadas.
Desafortunadamente, el resultado clínico de las restauraciones
todo porcelana cementadas convencionalmente ha sido decepcionante
para coronas posteriores y puentes fijos (Graser et. al., 1985;
Moffa, Legáis y Ellison 1988, Richter y Augthun, 1989; Setz,
Simonis y Dile, 1989; Erpenstein y Kerschbaum, 1991), cuando se
compararon con restauraciones metal cerámica (Kerschbaum
et. al., 1991). Se puede esperar que restauraciones de vidrio cerámico
cuya cementación se haga con cementos a base de resina, ofrezcan
una estética excelente y buen comportamiento clínico,
a partir de las hasta hoy limitadas experiencias. No obstante, están
estrictamente circunscritas a márgenes de esmalte continuos
e intactos y datos clínicos longitudinales en este sentido
son escasos (Schmalz, Federlin y Geurtsen, 1994)
En
1989 se introdujo un nuevo material cerámico de alúmina:
In-Ceram* (Claus, 1990; Kappert, Knode y Manzotti, 1990; Kappert
y Knode, 1990; Pröbster y Dile, 1990,1992).
*
Vita Zahnfabrik, Bad Säckingen, Germany.
Este
sistema utiliza un procedimiento en dos fases. Primero, se obtiene
una estructura de alúmina sinterizada mediante la aplicación
de una mezcla de barbotina sobre troquel duplicado en yeso especial.
Y segundo, esta estructura porosa es infiltrada con vidrio fundido.
Partículas
de alúmina densamente aglutinadas se activan para fortalecer
la cerámica. Los diferentes coeficientes térmicos
del vidrio y la alúmina contribuyen a este fortalecimiento.
La aparición de fracturas es realmente muy limitada. (Fisher
et al., 1991; Geis-Gerstofer, et al, 1993). La mezcla de fuerzas
resultantes es la más alta que se ha reportado para cerámicas
dentales. (Claus 990; Pröbster et al., 1990; Kappert Knode
y Schultheiss 1991)
El propósito de este documento es reportar el comportamiento
clínico de 95 restauraciones In-Ceram, las cuales han sido
colocadas consecutivamente desde Julio de 1989.
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